El Gobierno nacional presentó un proyecto para reformar el régimen de “zona fría” y limitar los subsidios al consumo de gas únicamente a las regiones de frío extremo, como la Patagonia, Malargüe y la Puna. La iniciativa apunta a reducir el gasto fiscal y reorganizar el esquema energético.
De acuerdo al plan oficial, cerca de 1,6 millones de usuarios dejarían de recibir el beneficio, mientras que otros 1,8 millones continuarían dentro del sistema por cumplir criterios de vulnerabilidad económica. Entre ellos se encuentran familias de bajos ingresos, personas con discapacidad, veteranos de Malvinas y beneficiarios de programas sociales.
Uno de los principales cambios es que el subsidio ya no se aplicaría sobre el total de la factura, sino únicamente sobre el consumo de gas. Además, el proyecto incorpora ayudas para la compra de garrafas y gas propano en las zonas más frías del país.
Desde el oficialismo sostienen que la ampliación del régimen realizada en 2021 generó un fuerte desequilibrio fiscal, al incluir regiones que no presentan condiciones climáticas extremas y hogares de alto poder adquisitivo.
Según estimaciones del Gobierno, la reducción del esquema podría representar un ahorro fiscal de entre 200 mil y 460 mil millones de pesos.
