Aunque la inflación mostró señales de desaceleración en marzo, el ingreso disponible de los argentinos volvió a retroceder por el fuerte aumento de los gastos fijos, según un informe de la consultora Equilibra.
El estudio reveló que los ingresos reales de unos 14,5 millones de trabajadores y jubilados se mantuvieron prácticamente sin cambios, con una leve mejora mensual del 0,1%. Sin embargo, el dinero que queda luego de pagar servicios, tarifas y obligaciones básicas siguió perdiendo poder de compra.
La principal razón es que los gastos esenciales crecieron más rápido que la inflación general. Mientras el índice de precios marcó un 3,4% en marzo, los gastos fijos aumentaron un 5,1%, profundizando el impacto sobre la economía familiar.
En ese contexto, el ingreso disponible cayó un 0,4% en comparación con febrero y acumuló una baja interanual del 1,9%. Además, se ubicó un 12% por debajo del promedio registrado antes del cambio de gobierno, entre enero y septiembre de 2023.
El informe también detalló que los sectores más afectados fueron los jubilados con haberes mínimos, que registraron una caída del 6,7% interanual. Los empleados públicos también continúan perdiendo terreno, mientras que los asalariados privados formales mostraron una baja más moderada.
Para abril, las consultoras esperan una inflación más baja, cercana al 2,6%, aunque advierten que las tarifas y servicios continúan presionando sobre los ingresos. Por eso, los especialistas sostienen que, aun con una desaceleración inflacionaria, el alivio en el bolsillo todavía no termina de llegar.
