El tráfico marítimo comenzó a reactivarse en el estrecho de Ormuz luego del alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán, según informó el servicio de monitoreo MarineTraffic. La reapertura, de carácter temporal, busca facilitar negociaciones en una de las rutas clave para el comercio energético mundial.
Pese a la tregua, el presidente estadounidense, Donald Trump, ratificó una postura firme al asegurar que no permitirá el enriquecimiento de uranio por parte de Irán. Además, advirtió sobre posibles sanciones, con aranceles de hasta el 50%, a países que suministren armas a Teherán.
En la zona ya se registran los primeros movimientos de buques, entre ellos el granelero griego NJ Earth y el Daytona Beach, de bandera liberiana, que lograron cruzar el estrecho tras partir desde Bandar Abbas. Sin embargo, aún permanecen en el área cientos de embarcaciones, incluidos más de 400 petroleros, muchas de ellas afectadas por la reciente interrupción.
El acuerdo de alto el fuego, que tendrá una duración inicial de dos semanas, fue sellado a pocas horas del plazo límite fijado por Washington. Ambas partes prevén retomar el diálogo este viernes en Pakistán.
