El Gobierno nacional amplió el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) e incorporó proyectos vinculados con la infraestructura ferroviaria y el sector tecnológico, a través del Decreto 748/2026 publicado en el Boletín Oficial.
En el ámbito ferroviario, los beneficios alcanzarán obras como la construcción y renovación de vías, rehabilitación de ramales, mejoras en puentes y alcantarillas, sistemas de señalamiento, electrificación y proyectos de infraestructura destinados a la logística de cargas. Quedan afuera las tareas que sean únicamente de mantenimiento de instalaciones existentes.
La nueva normativa también establece que una ampliación ferroviaria deberá demostrar un aumento concreto de la capacidad de transporte mediante parámetros técnicos verificables.
Para el sector tecnológico, se contempla como ampliación la incorporación de productos con innovación, siempre que representen cambios significativos en sus componentes, requieran una inversión mínima de US$250 millones y tengan un ciclo de vida comercial de hasta diez años, respaldado por un informe técnico independiente.
