El gobierno de Cuba confirmó la realización de un encuentro con delegados de Estados Unidos en La Habana, en un contexto marcado por fricciones bilaterales y reclamos por parte de la isla.
El funcionario Alejandro García del Toro, del Ministerio de Relaciones Exteriores, señaló que la reunión se desarrolló con discreción y en un clima de respeto, sin imposiciones ni plazos establecidos por ninguna de las partes.
Uno de los ejes centrales del diálogo fue el pedido de Cuba para que se levanten las restricciones energéticas, que considera una medida injusta con impacto directo sobre la población. Desde La Habana sostienen que este tipo de limitaciones también afecta el comercio internacional al condicionar a terceros países.
En paralelo, el presidente Miguel Díaz-Canel reiteró su disposición a avanzar en un diálogo “serio y responsable” con Washington, con el objetivo de reducir diferencias y abrir canales de entendimiento.
El acercamiento, aunque incipiente, refleja un intento de reactivar el vínculo bilateral en un escenario todavía cargado de tensiones.
