Una reciente encuesta en San Luis realizada por M&G Consulting, dejó resultados que sorprenden y reordenan el mapa político y social de cara a las legislativas de octubre. La corrupción reapareció como la principal preocupación de los puntanos, incluso por encima de la inflación y la inseguridad, un dato que marca la agenda pública y condiciona a la dirigencia.
En materia de gestión, la mitad de los consultados aprueba el rumbo del Gobierno nacional. Sin embargo, no todo es respaldo: más del 60% rechaza los vetos presidenciales a leyes vinculadas con jubilaciones, los salarios del hospital Garrahan y los beneficios por discapacidad, mostrando un apoyo crítico que podría impactar en la campaña.
Voto informado pero poco entusiasta.
En cuanto al proceso electoral, el 91,7% de los encuestados asegura estar al tanto de qué se vota en los próximos comicios, aunque la motivación para concurrir a las urnas sigue siendo baja. Solo un 45,7% dice tener “muchas” ganas de votar, mientras que un 27% admite “poca o nula” intención, reconociendo que lo hace más por obligación que por convicción.
Milei pisa fuerte en San Luis.
Al consultar por intención de voto, el oficialismo mantiene la delantera. Un 48,8% afirma que elegiría a un candidato afín al gobierno de Javier Milei, mientras que un 24,1% optaría por un opositor. La diferencia se consolida aún más cuando se mide la intención de voto por espacio político:
La Libertad Avanza (LLA): 50,8%
Peronismo (Frente Justicialista): 26,2%
Otros espacios: el resto se reparte en cifras menores.
El dato de fondo es que los puntanos están informados, pero no motivados: la apatía electoral sigue siendo un desafío para todas las fuerzas que intenten movilizar votantes en octubre.
