Las estimaciones privadas anticipan que la inflación de junio habría continuado con su tendencia descendente y podría ubicarse por debajo del 2%, impulsada principalmente por una desaceleración en los precios de alimentos y bebidas.
Luego del pico registrado en marzo, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó el 3,4%, los aumentos mensuales comenzaron a moderarse y las consultoras sostienen que esa dinámica se mantuvo durante junio.
Si bien el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectaba una inflación del 2,1% para el sexto mes del año, distintos análisis privados estiman que el dato final podría ser inferior a ese nivel.
Los informes de consultoras como Econviews, LCG y Analytica reflejaron una marcada desaceleración en los precios de los alimentos durante las últimas semanas del mes. Incluso, algunos relevamientos registraron escasas variaciones e incluso estabilidad en productos de consumo masivo, favorecidas por bajas en rubros como carnes, frutas y bebidas.
En este contexto, varias estimaciones ubican la inflación de junio entre el 1,8% y el 2%, un resultado que, de confirmarse, marcaría el registro mensual más bajo de los últimos meses y consolidaría el proceso de desaceleración de los precios en la economía argentina.
