Todos los fines de semana se observan situaciones de violencia y peleas multitudinarias entre jóvenes que salen por la madrugada de los boliches. El pasado domingo, en la intersección de Mitre y Domínguez se vivió otro episodio lamentable con la Policía como testigo.

Es recurrente y el descontrol se apodera de las esquinas. Alcohol, violencia, gritos, peleas, destrozos. La Policía solo puede observar a los menores golpeándose y poco pude hacer ante las multitudes.

Golpes, corridas y jóvenes descontrolados, sin freno. El video es contundente. Mientras unos se pelean otros graban y hasta se suben a la camioneta de la Policía de la Provincia que se ubicó a metros del disturbio, como un testigo más.

  

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