El joven de 18 años que asesinó a sangre fría a diez personas en un supermercado en Estados Unidos dejó escrito un manifiesto en donde nombra repetidas veces a Argentina como un ejemplo de “País blanco”.

El atacante fue identificado como Payton Gendron, de 18 años

En el manifiesto que subió a sus redes sociales antes de cometer los asesinatos en Buffalo, el joven se refiere a la necesidad de proteger la raza blanca. Además deja en claro su antisemitismo, racismo y las teorías conspirativas.

Los investigadores sostienen que se trató de un crimen de odio racial y la prueba de ello sería el manifiesto de 180 páginas repletas de mensajes de odio, racismo, teorías conspirativas, memes y una mención reiterativa a Argentina.

El presunto manifiesto del tirador comenzó a circular en las redes sociales al poco tiempo de que se consumara el hecho. En dicho texto el autor busca justificar el ataque bajo la teoría conocida como “El gran reemplazo”, la cual señala que existe una avanzada en contra de la población blanca y que “quieren reemplazarlos por otras razas”.

En el manifiesto, el autor hace repetidas menciones a la Argentina a modo de ejemplo, ya que considera que se trata de “un país blanco” e indica que es el único lugar “blanco” de occidente ya que la tasa de natalidad es superior a 2.06 nacimientos, la cifra necesaria para que “la raza no pierda predominancia frente a los migrantes”.

“Estamos experimentando una invasión a un nivel nunca antes visto en la historia. Millones de personas cruzando nuestras fronteras, legalmente. Invitados por el Estado y las entidades corporativas para reemplazar a las personas blancas que no han logrado reproducirse”, señalaba el atacante en el texto.

“Los blancos no pertenecen a Nigeria por la misma razón por la que los negros no pertenecen a Inglaterra”, sostiene. En este punto se vuelve a mencionar al país, ya que señala que Argentina, a la par de Uruguay, Australia y Estados Unidos, es una de las pocas excepciones donde “el territorio ahora pertenece a los blancos”.

El atacante fue identificado como Payton Gendron, de 18 años, y fue detenido al finalizar el hecho. Al momento de realizar la masacre, el joven llevaba un casco con una cámara, un rifle y un chaleco antibalas.

De las 13 víctimas en total que tuvo el crimen, 11 eran de raza negra, según indicó a los medios locales el jefe policial de Buffalo, Joseph Gramaglia. Este fue el primer indicio que llevó a las autoridades a pensar que se trató de un crimen con motivaciones de tipo racial.

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