Un nuevo informe de la Consultora M&G revela una fotografía preocupante de la estructura social argentina: más del 50% de los hogares pertenece a la clase baja, considerando tanto a los sectores pobres como a los no pobres.
Según el estudio, el 21% de los hogares se encuentra en situación de pobreza, con ingresos promedio cercanos al millón de pesos mensuales, mientras que otro 31% integra la clase baja no pobre. En conjunto, ambos sectores representan más de la mitad de la sociedad.
En el otro extremo, apenas el 5% de la población forma parte de la clase alta, con ingresos familiares superiores a los $9 millones mensuales. La clase media alta representa el 17%, mientras que la clase media baja alcanza al 26%.
El dato que completa el panorama es que, aunque el ingreso familiar promedio ronda los $2,8 millones, el 78% de los hogares se encuentra por debajo de ese nivel.
La radiografía deja así una pirámide social marcada por una fuerte concentración en los sectores de menores ingresos y una clase media que, aun manteniendo niveles de consumo y actividad, enfrenta una creciente distancia respecto de los segmentos más altos.
