El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, confirmó este lunes que dejará la conducción del Partido Laborista y abrirá el camino para la elección de un nuevo líder que asumirá el Gobierno en septiembre.
Durante un mensaje brindado frente al 10 de Downing Street, Starmer aseguró que permanecerá en el cargo hasta concretar una transición ordenada y prometió brindar «todo su apoyo» a quien resulte elegido para sucederlo.
En un discurso de tono personal, el mandatario agradeció el respaldo de su equipo y expresó su deseo de dedicar más tiempo a su familia. «Quiero ser el mejor esposo y el mejor padre posible», afirmó al destacar el acompañamiento de su esposa y sus hijos durante su gestión.
El anuncio llega en un momento simbólico para la política británica, a pocas horas de cumplirse diez años del referéndum que definió la salida del Reino Unido de la Unión Europea, una decisión que continúa marcando el escenario económico y político del país.
Tras conocerse la noticia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó en redes sociales con un mensaje en el que cuestionó la gestión de Starmer en materia de inmigración y energía, al tiempo que le deseó éxito en la nueva etapa que iniciará fuera del Gobierno.
