El reciente empate entre Boca y Racing por 1-1 en la Bombonera se convirtió en el duodécimo partido sin triunfos por parte del club de la Ribera, que atraviesa la peor racha de su historia y ya fue eliminado de tres competencias en lo que va del año.
El “Xeneize” no levanta cabeza y acumula años de mediocridad, sin haber participado de la fase de grupos de la Copa Libertadores en las últimas dos temporadas y en riesgo de tampoco clasificar a la próxima edición.
Además, Boca jugó solo una final de Libertadores en los últimos seis años, desde la llegada de Juan Román Riquelme a la dirigencia del “Xeneize”, y no levanta un título desde 2023.
La crisis en Boca Juniors se acentúa cada vez más, con el correr de los días y las fechas, en un club que está a la deriva desde lo dirigencial, algo que se traduce a los resultados deportivos.
Actualmente, Boca se encuentra naufragando por una seguidilla de 12 partidos sin conseguir victorias, la peor en toda la historia del club. La misma comenzó el 27 de abril de este año, cuando el “Xeneize” enfrentó a River como visitante, en la última edición del Superclásico del fútbol argentino.
